La variedad de la naturaleza de Teruel, un filón para la localización audiovisual

Fuente: Heraldo de Aragón





En el último año se han rodado en distintos escenarios turolenses cuatro grandes producciones. Los especialistas valoran los espacios abiertos, las carreteras solitarias y la luz de calidad excepcional.


La belleza del paisaje de Teruel, con su estela de grandes extensiones vírgenes, poco tráfico rodado, silencio y aislamiento, se ha convertido en un filón para la producción audiovisual. En el último año han recalado en la provincia cuatro grandes producciones, entre películas y series de televisión, que han generado una inyección económica superior a los dos millones de euros. Para dar continuidad a este bum generador de empleo y dinamizador de la economía, acaba de nacer la Teruel Film Comission, promovida por la DPT y que va a contar con las diez comarcas turolenses.


El rodaje de ‘García y García’ en el verano de 2020 en el aeropuerto de Teruel -escenario anterior de medio centenar de anuncios y videoclips-, película protagonizada por José Mota y Pepe Viyuela, inició una serie de producciones que han elegido escenarios turolenses. Luego llegaron ‘Centauro’, dirigida por Daniel Calparsoro y rodada en la A-23 a su paso por el Jiloca; ‘La Bestia’, protagonizada por Inma Cuesta y que se desarrolla en Blancas y Villarquemado; y la serie ‘Bienvenidos al Eden’, protagonizada por Amaia Salamanca y ambientada en el Matarraña. Tres de las producciones corresponden a la plataforma de televisión de pago Netflix. También se han rodado varios videoclips y cortometrajes.

Estíbaliz Centeno, pionera en la explotación cinematográfica de los paisajes turolenses a través de Film Lonely Lands -la ‘commission film’ de las comarcas del Jiloca y Daroca- y gestora de la Teruel Film Commission, explica que la producción audiovisual está «en un pico alto ahora» y la situación es «inmejorable» para atraer proyectos. A su juicio, la clave del éxito turolense radica en su «clima seco, sus espacios abiertos, los cielos limpios y las carreteras poco transitadas». Los localizadores también valoran los acusados contrastes paisajísticos en pocos kilómetros, como el que se produce entre los bosques de la Sierra de Albarracín y los páramos esteparios del Jiloca.



Ausencia de ordenanzas que impliquen pagos por rodaje

Los aspectos económicos redondean la oferta turolense con la ausencia en toda la provincia de ordenanzas que impliquen pagos por rodaje o las ajustadas tarifas de los alojamientos para albergar a los equipos de filmación. La ubicación de Teruel «a medio camino» entre Madrid y Barcelona, los dos grandes focos de la industria audiovisual, refuerza las posibilidades de captar producciones.

La oferta de localizaciones de las 10 comarcas turolenses se canalizará a través de la web de la Teruel Film Commission. Ya tienen sus catálogos hechos la comarca del Jiloca y la ciudad de Teruel. Está en redacción el inventario de escenarios de la Sierra de Albarracín y los iniciarán en breve el Maestrazgo y el Matarraña. Centeno estima una media de 50 emplazamientos atractivos para el cine por cada comarca.

Para complementar la oferta escénica de paisajes y patrimonio, la DPT ha acondicionado un plató de 2.000 metros cuadrados en Platea con una inversión del FITE que ronda el medio millón de euros y que fue utilizado por ‘García y García’ y, más recientemente, por Carlos Saura para rodar su recreación del cuadro de Goya ‘Los fusilamientos del 3 de mayo’. El set es, según Centeno, «un complemento extraordinario» para la producción audiovisual y un «caso único» en España, porque es la primera nave de producción de titularidad y gestión pública destinada al cine y la televisión.


Uno de los localizadores de películas y series enamorado del paisaje turolense es Jaume Jordana, que se encargó de buscar escenarios para ‘La Bestia’, ‘Bienvenidos al Edén’ y ‘Centauro’. Entre los motivos para trabajar en la provincia, destaca que, debido a la despoblación, existen grandes espacios «vírgenes difíciles de encontrar en otras lugares». Recuerda que, en otra época, los Monegros fueron un escenario cotizado por la industria del cine, pero la intensificación de la agricultura les ha restado atractivo, mientras que Teruel «tiene muchos territorios cinematográficos».

Destaca, como un gran «descubrimiento», la Rambla de Barrachina, un paisaje cercano a Teruel con ecos del Salvaje Oeste que resulta «muy potente visualmente». Jordana, que prevé atraer una gran producción televisiva para 2022, asegura que la provincia «tiene mucho futuro» como escenario de cine. Añade, entre otros espacios que le han impactado, la laguna de Gallocanta, las minas de Ojos Negros y el castillo de Peracense,

Estíbaliz Centeno comparte el optimismo sobre el futuro audiovisual de Teruel, pero alerta del peligro de «morir de éxito». Advierte de que hay que ofrecer un buen servicio a las productoras y asegurarse de la complicidad de la población local. Recuerda que, por cada rodaje exitoso, «llegarán otros tres por el boca a boca».



12 vistas0 comentarios